POLÍTICA

Caputo mete presión para avanzar con los gobernadores, mientras el Gobierno maneja otro calendario político

El Gobierno busca avanzar en un acuerdo de fondo con los gobernadores, pero la negociación vuelve a quedar condicionada por la discusión electoral. Luis Caputo pretende acelerar los entendimientos para darle mayor respaldo político al programa económico, mientras el ala política de La Libertad Avanza maneja un calendario más gradual.

La señal de apertura había surgido antes del viaje a París, cuando Karina Milei afirmó que “tienen que ganar los dos”. La frase fue interpretada por varios gobernadores de la UCR y el PRO como una nueva disposición del oficialismo a negociar y abandonar la estrategia de imponer condiciones desde la Casa Rosada.

Sin embargo, el regreso a Buenos Aires mostró que todavía existe una importante distancia entre el mensaje y las definiciones concretas. Diego Santilli aún no convocó al encuentro con los gobernadores radicales y tampoco avanzaron las reuniones bilaterales que algunos mandatarios esperaban después de la cumbre en París.

El principal punto de tensión está en el orden de prioridades. Desde el entorno de Karina Milei plantean que primero debe cerrarse un acuerdo de gobernabilidad que permita avanzar con las leyes y, recién después, discutir candidaturas y alianzas electorales. La eliminación de las PASO aparece como una instancia previa para ordenar esa negociación.

Los gobernadores, mientras tanto, reclaman mayor claridad. Algunos reconocen que el Gobierno está más dispuesto a escuchar que meses atrás, pero todavía no saben qué pretende La Libertad Avanza en cada provincia ni cuáles serán las condiciones para la conformación de las listas.

La advertencia de Rolando Figueroa durante la cena en París expuso ese malestar. “Si quieren acuerdos dejen de pelear por el último concejal”, planteó el gobernador neuquino, en una frase que apuntó directamente a las disputas menores que, según los mandatarios, dificultan un entendimiento de mayor alcance.

Caputo intenta imprimirle otro ritmo a la negociación. El ministro transmitió a los gobernadores que un acuerdo rápido entre Nación y provincias podría generar mejores expectativas económicas y contribuir a recomponer el clima social. Santilli también busca que el entendimiento contemple las necesidades particulares de cada distrito.

A la discusión se suman los roces entre los mandatarios provinciales y dirigentes libertarios que cuestionan públicamente sus gestiones. Santilli intentó ordenar esas diferencias, aunque dentro del oficialismo persisten sectores que sostienen una postura más confrontativa.

Mientras tanto, Caputo también dejó señales sobre la estrategia electoral. Aseguró que Milei se impondrá “en cualquier circunstancia” y cuestionó una eventual alianza opositora que reúna a Martín Lousteau, Axel Kicillof y otros sectores.

El escenario deja una incógnita central: si el Gobierno logrará transformar la apertura política mostrada en París en acuerdos concretos o si las diferencias sobre candidaturas, listas y tiempos electorales terminarán demorando el pacto que Caputo pretende cerrar cuanto antes.