Sociedad

Griselda Fuentes apuntó contra las plataformas digitales: “captan giles”

La presidenta de la Asociación de Taxis Unidos, Griselda Fuentes, explicó en ((La 97)) Radio Fueguina, que la merma responde a la menor cantidad de dinero en la calle y sumó críticas a las plataformas digitales.

Días de lluvia y llovizna que históricamente empujaban a más vecinos a tomar un taxi parecen no alcanzar para reactivar un sector que, en Río Grande, transita semanas de fuerte caída de viajes.

La presidenta de la Asociación de Taxis Unidos, Griselda Fuentes, explicó en ((La 97)) Radio Fueguina, que la merma responde a la menor cantidad de dinero circulante y que se suma la presión de las plataformas digitales sobre un oficio que ve con preocupación su sustentabilidad.

El freno no se explica por el clima sino por el bolsillo. Así lo resumió la referente al señalar que “todo depende de la plata” y que ante la falta de envíos de fondos del gobierno nacional hay menos dinero dando vueltas en la ciudad.

“Cuando pasa eso, por más que nieve, llueva o truene, si no hay plata la gente se encierra”, afirmó. “La gente dice hoy no salgo», debido a que es un sinónimo de «gastar plata”.

La caída de los viajes se refleja con dureza en los ingresos diarios. Fuentes señaló que para subsistir el sector debería facturar entre $150.000 y $200.000 por día, considerando los gastos de mantenimiento del vehículo y el pago de un plan.

“Hoy ya estamos haciendo aproximadamente $40.000 y un día que haces un poco más, como unos $80.000”, detalló.

Asimismo, agregó que esto impacta en ciertos gastos, como “bajar el nivel de vida de comer y de vivir, pero aparte, ¿qué va a pasar cuando tengamos que cambiar los autos? Ahí tenemos un interrogante muy grande”.

A la retracción se suma el papel de las plataformas, que descuentan una porción significativa de cada viaje. “La plataforma te cobra como pasajero 5.000 y a nosotros nos paga 2.000, porque nos está descontando entre un 50 y un 60% de los viajes”, explicó.

Sostuvo que buena parte de ese dinero se va fuera del país y de la provincia, en un circuito que perjudica a los comercios locales. “Esa es la plata que no se gasta en los negocios y los negocios cierran”, advirtió.

La presidenta también alertó sobre los bajos valores que se ofrecen para algunos traslados. “Nosotros estamos en Libertad y Bilbao, y te mandan desde ahí a cubrir el barrio Austral. Te pagan $2.000 y no tiene sentido, porque con lo que yo gasté entre ir y volver, no me alcanza ni para el combustible”, señaló.

La lógica de las aplicaciones, según la referente, responde a la ley de la oferta y la demanda. “Al haber tanta oferta de autos, ellos le pagan cada vez menos, porque les importa llevarse cierta cantidad de plata, no les importa cuántos somos nosotros”, sostuvo.

Agregó que la diferencia en los precios se explica porque las empresas sacan plata de otras provincias y otros países. “Mientras tanto te van endulzando con eso, porque ahora ya no hay viajes de $1.000, te los largan de a grupitos cada tanto cuando ven que hay competencia entre Uber y Didi”, completó.

Sobre el sistema de premios que prometen las aplicaciones, Fuentes advirtió que en la práctica resultan esquivos. “En un momento te dicen que te faltan dos viajes para llevarte el premio, el premio son de $7.000 o $10.000, y te matas queriéndole hacer”, aseguró.

Dijo que suelen evitar otorgarlo a menos que haya pocos autos disponibles, y que a los remiseros regulados se les mantiene el pago base. “No les importa, porque no son de acá, no son empresarios de acá”, sumó.

En esa línea, opinó que las plataformas captan a los trabajadores con promesas y luego ajustan las tarifas cuando quieren. Frente a este panorama, opinó que dichas aplicaciones «captan giles», explicando que “te dan el dulce, por esta plata te llevo, y después te aumento cuando quiera, al taxista o remisero, al que reguló le van a seguir pagando los $2.000”, consideró.

Planteó una mirada crítica sobre el discurso oficial respecto del empleo. “Entonces, cuando vos empezás a escuchar que el gobierno nacional dice que no falta el trabajo, y no hago política porque no me interesa hacer política desde ese lado, pero sí cuando me dicen que el trabajo está bien, o que no es tanta la pobreza porque compraron un televisor, yo no compré ningún televisor”, afirmó. “Estoy jubilada y sigo trabajando y no me alcanza”.

En el horizonte aparece, además, la amenaza de la tecnología. Fuentes contó que ya se empezaron a probar en Buenos Aires autos de transporte sin conductores. “Si eso sucediera acá en Río Grande, cuánta gente más sin trabajo va a ser, todos, porque son taxis y remises, los que se regularon y los que no se regularon también”, dijo.

“Yo creí que iba a faltar mucho más, pero por lo visto en Buenos Aires ya lo empiezan a probar, y después es como una bomba”.

Frente a ese panorama, la dirigente reclamó mayores controles al municipio y reflexionó sobre un oficio golpeado. “Estamos vecinos contra vecinos. Ese vecino que hoy me está matando mi trabajo, ayer lo llevé como pasajero”, sostuvo.