POLÍTICA

Pobreza y Vaticano: el nuevo dato económico debilita la posición del Gobierno antes de la llegada del Papa

A pocas semanas de la llegada de León XIV a la Argentina, el Gobierno quedó en una posición más incómoda frente a la Iglesia tras la publicación de los nuevos indicadores sociales. La suba de la pobreza y de la indigencia debilitó el principal argumento con el que la Casa Rosada buscaba responder a los cuestionamientos sobre el impacto del ajuste.

El informe del INDEC mostró que la pobreza volvió a crecer y alcanzó al 32,3% de la población, mientras que la indigencia también registró un aumento respecto del semestre anterior. La difusión de esos datos coincidió además con una desaceleración de la actividad económica, un escenario que volvió a poner el foco sobre la situación de los hogares más vulnerables.

En el oficialismo, la defensa del panorama social quedó concentrada en Luis Caputo, quien destacó que los indicadores siguen siendo mejores que los del inicio de la gestión y pidió analizar la evolución del ciclo completo. Javier Milei, por su parte, evitó hacer referencia directa a la pobreza y concentró su mensaje en la aprobación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la lucha contra la inflación.

La tensión con la Iglesia no es nueva, pero cobra mayor relevancia con la inminente visita papal. Durante los últimos meses, obispos y referentes eclesiásticos insistieron en reclamar mayor atención sobre el empleo, la alimentación, la vivienda y la exclusión social, una agenda que volverá a ocupar un lugar central cuando León XIV recorra el país.

En ese contexto, la Casa Rosada enfrenta un desafío adicional: sostener su narrativa de recuperación económica mientras los indicadores sociales vuelven a convertirse en el eje del debate público y en uno de los temas que inevitablemente atravesarán la visita del Pontífice.